viernes, 23 de mayo de 2014

Más muertes por comer de más y mal que de menos

Olivier de Schutter, relator especial de Naciones Unidas para la Alimentación, ha confirmado con datos lo que venimos observando en las sociedades supuestamente más avanzadas. Comemos demasiado y mal y eso nos enferma. Hoy en el mundo hay más personas que mueren por comer mucho de mala calidad que las que fallecen de hambre por no tener lo mínimo con que alimentarse.
De la misma manera que el mundo se ha unido para regular los riesgos del tabaco, debe llegarse a un acuerdo marco sobre dietas adecuadas”, ha añadido Schutter ante la inauguración del encuentro Hacia una Convención Mundial para Proteger y Promover las Dietas Saludables de la organización Consumers International.

alimentación salud obesidad enfermedadesLos últimos datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) indican que la obesidad es responsable de 3,4 millones de muertes al año y que hay 1.400 millones de personas con sobrepeso.
La OMS indica que aunque el hambre es aún un problema para unos 800 millones de personas (que no son pocos), la mala dieta lo es aún mayor: unos 1.400 millones de personas tienen obesidad o sobrepeso en el mundo y estas malas dietas se relacionan con problemas cardiovasculares, diabetes, osteoartritis y algunos cánceres (mama, endometrio, colon).
Son buena parte de las enfermedades de la modernidad mal entendida, las que más muertes provocan en los países llamados desarrollados.
Hoy donde hay dinero hay más comida pero de peor calidad. Hoy más que nunca en nuestros países más alimentación NO es mejor.

Propuestas de Schutter y mis comentarios:

-Aumentar los impuestos a los productos menos saludables. ¿Cuales serían los menos saludables si tenemos en cuenta que la mayor parte de los alimentos hoy están contaminados con productos químicos tóxicos antes, durante y después de su proceso de producción? Sólo los llamados ecológicos, orgánicos o bio ofrecen la seguridad de su “limpieza”.

-Regular los alimentos con alto contenido de grasas saturadas, azúcar y sal.

-Limitar la publicidad de la comida basura. Creo que en rigor el concepto “comida basura” hoy abarca tanto que casi nada debería publicitarse. Curiosamente, los alimentos más sanos suelen publicitarse poco ¿quién haría publi de un sencillo y sano tomate ecológico? Se hace publicidad de los alimentos más procesados porque se tratan como objetos de consumo que han de ofrecer una rentabilidad económica.

-Replantearse ciertos subsidios agrícolas que abaratan algunos productos y no otros.

-Apoyar a los productores locales para que los consumidores tengan acceso a productos sanos, frescos y nutritivos. Incidiría en la promoción de lo bio o ecológico o al menos lo natural, que es su producción apenas lleve aditivos y, de llevarlos, estén muy controlados. Un problema añadido de la desregulación alimentaria es su fuerte impacto ambiental; productos que abundan en las tierras donde vivimos son traídos de lugares lejanos.

¿Lo ideal? Comer la cantidad justa de dietas basadas en vegetales cultivados de manera ecológica y cocinados lo menos posible. Eso sería lo ideal…

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