domingo, 21 de septiembre de 2014

AstraZeneca promociona un fármaco en pruebas que ya ha causado varias muertes


Como hemos informado, la compañía farmacéutica AstraZeneca ha sido demandada por la muerte en un ensayo clínico del fármaco sifalimumab para el lupus. Pero el marketing de los grandes laboratorios comienza antes de que se comercialice el fármaco (y esto se hace una vez cumplida con éxito la Fase III). Así, en mayo de este año la compañía ya daba por “exitosos” los ensayos en Fase II del sifalimumab obviando en su nota de prensa las muertes que ya se habían producido, incluida la del extremeño Juan Santos Sierra. El ensayo continúa.
En efecto, Juan Santos Sierra murió en abril de 2013 en el Hospital de Mérida (España) mientras participaba en el ensayo clínico de un nuevo medicamento del laboratorio farmacéutico AstraZeneca cuyo principio activo se llama sifalimumab y que está dirigido a los pacientes de la enfermedad del lupus.


La muerte de este paciente que se había prestado a que se probase en él el fármaco (intentando mejorar él y al tiempo contribuyendo a la mejoría de los demás enfermos) está llena de puntos oscuros e irregularidades y de ahí que el Bufete Almodóvar & Jara haya puesto una demanda judicial. Pero la de Santos Sierra no es la única muerte que se ha producido durante este experimento que se lleva a cabo en varios países del mundo.


Juan con su hijo Juan Francisco.


 Juan Santos Sierra, padre, con su hijo Juan Francisco.

La familia ha documentado que se han producido al menos varias muertes por este medicamento durante las pruebas que están haciéndose.
La maquinaria de marketing de la compañía no se para en mayo de 2014, cuando ya hacía un año que el extremeño estaba muerto, AstraZeneca comunicaba el ensayo en el que participaba “muestra una mejoría clínicamente importante en la piel“.
La farmacéutica anglosueca también presume que con su producto se mejora la fatiga del paciente.

Citan datos de seguridad de los ensayos pero se limitan de decir:
Sifalimumab demostró un perfil de seguridad aceptable en general, con un incremento numérico en la incidencia de reactivaciones herpes zoster“.
El herpes zóster es una enfermedad producida por una reactivación del virus latente varicela-zóster. AstraZeneca lo cita como si fuera una reacción adversa leve a su fármaco pero lo cierto es que el herpes zóster puede presentar diferentes complicaciones según los nervios afectados, sobre todo en individuos inmunodeprimidos, entre los que cabe destacar parálisis motora o facial temporal, insuficiencia respiratoria e infecciones bacterianas secundarias:
La principal secuela -según la Wikipedia- que puede aparecer tras la desaparición de los signos cutáneos es la neuralgia posherpética (NPH), que consiste en una sensación dolorosa crónica en el dermatoma afectado y que puede durar desde varias semanas hasta aproximadamente un año”.
Están previstas más acciones de marketing como presentar resultados adicionales sobre el medicamento en pruebas en una conferencia médica a finales de año.
Mientras, el ensayo continúa en Fase II, como muestra la propia compañía en su extenso portfolio de medicamentos en fase de pruebas.
Cabe preguntarse si con tantas irregularidades detectadas en una sola muerte y que sólo comunican como daños la activación del herpes zóster, ¿cuan grave será esta reacción adversa y qué otras “sorpresitas” nos deparará el fármaco? Estaremos muy atentos.
Estamos a favor de la buena investigación. Ésta es fundamental para adquirir conocimientos científicos sobre fármacos. Siempre que se haga con transparencia la sociedad saldrá beneficiada. La ciudadanía tiene derechos en los ensayos clínicos que muchas veces son lesionados y eso representa un fraude científico también que debe investigarse.

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