jueves, 11 de diciembre de 2014

EON, la mayor energética alemana provoca un tornado al convertirse a las Energías Renovables


 

¿Está cambiando realmente algo en este mundo que ha llegado a un punto de aberración energética insostenible?

Cuando la principal empresa energética alemana da el disparo de salida para dar carpetazo al actual modelo energético basado en los combustibles fósiles reestructurándose totalmente para apostar por las nuevas fuentes de energías renovables como la solar y la eólica es posible que realmente este mundo esté empezando a cambiar energéticamente para bien.
¿Cuánto van a tardar los demás en seguir los ejemplares pasos de EON?

 

E.ON provoca un tornado en el sector energético europeo al apostar el todo por el todo en las renovables

El gigante alemán E.ON está haciendo limpieza a fondo en casa. En tan solo un día anuncia que vende todos sus negocios de España y Portugal a Macquarie European Infrastructure Fund IV, es decir, 650.000 clientes de electricidad y gas, 32.000 kilómetros de red y una capacidad instalada de 4GW, y aprueba una estrategia corporativa que pone todas sus fichas en las renovables.
La mayor compañía energética alemana E.ON ha dado el campanazo, con un giro de 180º en sus estrategias de negocio. Parece ser que la presión de la revolución energética ha provocado un cambio de rumbo de consecuencias aún desconocidas. No es un suicidio por miedo a la muerte, es una de las empresas de energía mejor gestionada del mundo, pero sabe que la era de las grandes eléctricas centralizadas está llegando a su fin. El eco de este trueno resonará durante mucho tiempo en Europa, porque a partir de ahora E.ON se convertirá en dos empresas de tamaño medio, una dedicada al desarrollo de las energías verdes y las redes, y la otra, más pequeña, para las centrales eléctricas y las comercialización de energía.

E.On se va de España y Portugal

Hace unos meses ya lo había anunciado, pero ahora sabemos cómo. E.ON ha acordado la venta de todos sus negocios de España y Portugal al fondo de inversiones australiano Macquarie European Infrastructure Fund IV por un valor de 2.500 millones de euros. El comprador asumirá todas las actividades de E.ON en España y Portugal y se compromete a largo plazo con el futuro de los negocios. Las actividades que serán vendidas incluyen todos los negocios de E.ON en España y Portugal que comprenden los 650.000 clientes de electricidad y gas, y los 32.000 kilómetros de red de distribución eléctrica. Adicionalmente, en España y Portugal tiene una capacidad instalada total de generación de 4GW, entre carbón, gas y energías renovables. La cifra total de empleados es aproximadamente de 1.200. La transacción está sujeta a la aprobación de la autoridad de Competencia de la Unión Europea. Se espera finalizar la transacción en el primer trimestre de 2015. Además, Wren House Infrastructure se convertirá en inversor minoritario en los negocios en Iberia, junto con Macquarie Fund. Además anuncia que está estudiando también la venta de sus actividades en Italia.

Apuesta por las renovables

El otro terremoto ha sido el anuncio por parte de la eléctrica de que va a cambiar su estrategia de negocio al apostar por renovables, redes de distribución y soluciones al cliente, y combinará sus actividades de generación convencional, trading global de energía, y exploración y producción en una nueva empresa independiente, la mayoría de la cual se venderá a los accionistas de E.ON SE. “Estamos convencidos de que es necesario responder a los drásticos cambios que están experimentando los mercados energéticos mundiales, a la innovación técnica y a las expectativas más diversas de los clientes con un nuevo y audaz comienzo. El amplio modelo actual de E.ON ya no puede abordar debidamente estos nuevos retos. Por consiguiente, queremos establecer nuestro negocio de un modo significativamente diferente. E.ON aprovechará el potencial de crecimiento creado por la transformación del mundo de la energía. Al mismo tiempo vamos a crear una empresa sólida, independiente, que salvaguarde la seguridad de suministro para la transformación.

Estas dos misiones son tan fundamentalmente diferentes que dos empresas separadas, con un enfoque claramente diferenciado, ofrecen las mejores perspectivas para el futuro”, señala Johannes Teyssen, CEO de E.ON SE. Se centrará en las actividades del nuevo mundo energético. Tendrá tres áreas principales de negocio: renovables, redes de distribución y soluciones al cliente. Estas actividades empresariales encajan y se refuerzan entre sí, creando una cartera de negocio con beneficios estables y un fuerte potencial de crecimiento. Menos inversiones E.ON aumentará sus inversiones el año próximo en unos 500 millones de euros en comparación con la cifra de inversión anteriormente prevista de 4.300 millones de euros. Hará hincapié especialmente en ampliar su negocio eólico en Europa. También reforzará su negocio solar. Mejorará sus redes de distribución eléctrica en sus mercados europeos y también en Turquía y las hará más inteligentes. En los últimos años, se ha convertido en uno de los principales actores en el negocio del gas natural y seguirá teniendo una unidad de trading como interfaz en los mercados mundiales de materias primas.


Cómo se realizará el cambio

El primer paso de la escisión comportará el traspaso de E.ON de una mayoría del capital de la Nueva Empresa a sus accionistas. Su intención–a medio plazo y de forma que se ejerza la mínima presión posible sobre el precio de la acción– es vender las acciones de su minoría residual. Esto mejorará la flexibilidad financiera de E.ON para inversiones de futuro. La flexibilidad financiera de E.ON se ve realzada asimismo por la desinversión de todas sus actividades empresariales en España y Portugal como podría ocurrir en Italia. También realizará una revisión estratégica de su negocio de exploración y producción en el Mar del Norte. Las provisiones existentes para el desmantelamiento y la venta de activos nucleares y convencionales estarán plenamente cubiertas en el balance de la Nueva Empresa. Dado que no tendrá ninguna de las actuales obligaciones del Grupo con los mercados financieros y gracias a su sólida financiación, la Nueva Empresa cotizada será sólida desde el punto de vista financiero.

Diferente valor bursátil

Las carteras de negocio respectivas de E.ON y la Nueva Empresa diferirán considerablemente en términos de crecimiento, riesgo, ritmo de innovación y perfil de flujos de efectivo. Cada empresa afrontará retos estratégicos diferentes y por consiguiente tendrá necesidades de capital diferentes. Las dos empresas cotizadas atraerán a diferentes grupos de inversores. E.ON espera realizar la escisión tras la aprobación de la junta general de accionistas de la compañía en 2016 y sus consecuencias son todavía incalculables.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Qué quieres comentar?