sábado, 6 de junio de 2015

Caso difteria en España: mejor basarse en datos que en sentimientos

Anteayer, cuando cogía fuerza la recién presentada campaña por una moratoria en la aplicación de la vacuna del papiloma, surgió una desgraciada noticia. Un niño de Olot (Cataluña) está en un hospital grave por la difteria. No estaba vacunado. Es el primer caso en la Península Ibérica en alrededor de 30 años.
Ayer me pasé todo el día sin hacer otra cosa que atender medios de comunicación y con todas mis herramientas de comunicación sonando. Intentaré aportar algo al debate de manera serena. Con el éxito de la erradicación de la viruela, las vacunas comenzaron una carrera prometedora en el campo sanitario. Pronto llegaron otras inmunizaciones y entre ellas la de la difteria.


DIFTERIA1La difteria mataba a uno de cada diez enfermos antes de que se desarrollara el fármaco para combatir a la bacteria (o mejor escrito para sus efectos). En ello ha sido importante la vacunación.
Se ha creado un estado de alarma por el caso de difteria que se asemeja al de la gripe aviar de 2005, la gripe A de 2009 o la llegada del ébola sin que, por motivos obvios -tratamos de un solo caso y ojalá se quede ahí- sea lo mismo. Creo que vale la pena saber más sobre la vacuna de la difteria. Como cuenta el médico Juan Gérvas:
es una de las vacunas consideradas sistémicas (necesarias). A tener en cuenta que la vacuna puede seguir siendo útil con niveles bajos de anticuerpos, en el sentido de enfermedad menos grave (los antígenos desaparecen con una vida media estimada de 19 años).
Un problema es la mezcla de tres vacunas (tétanos, tosferina, difteria) en una [y también seis, como la marca Infanrix, del laboratorio GlaxoSmithKline, contra la difteria, tétanos, tos ferina, hepatitis B, poliomielitis y Haemophilus tipo b]“.
Otro problema que señala Gérvas es la disminución de la inmunidad con los años y otro es el re vacunar a la embarazada por triplicado (al menos), “siendo necesario, como mucho, la de la tosferina”.
Las reacciones adversas de las vacunas son minoritarias y cuando se producen suelen ser leves pero es cierto que en ocasiones pueden dejar impedido a un niño o incluso causar la muerte. En España hay casos y en parte están en la Asociación de Afectados por Vacunas (AxV). Aquí tenéis los efectos adversos asociados al uso de la vacuna contra la difteria, el tétanos y la tosferina, la llamada DTP.
Pienso que cuando se produce una noticia como la del chico ingresado, cuya vida corre peligro y desde aquí envío mis fuerzas para su recuperación, el tema se ha de tratar con serenidad e intentar hacer el esfuerzo de basarnos en datos más que en sentimientos (e incluso escribiría actos de fe). El marketing del miedo y el llamado disease mongering o tráfico de enfermedades, han vuelto a aparecer y lo desarrollan profesionales del lobby. El propio Gérvas, que conoce bien el asunto, lo argumenta así:
La engolada superioridad moral de los ignorantes azuzados por los expertos de las ‘suciedades’ científicas, pagados por las industrias farmacéuticas para confundir y vender todas las vacunas juntas. A destacar la de ginecología SEGO (Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia), la de pediatras AEP (Asociación Española de Pediatría), la de vacunólogos AEV (Asociación Española de Vacunología) y la de “salubristas” interesados SEMPSPH (Sociedad Española de Salud Pública, Medicina Preventiva e Higiene). A ver si un día Hacienda les obliga a ser transparentes y a publicar el origen de sus dineros”.
Sí, los “expertos” a los que ahora y desde hace tiempo recurren en muchos grandes medios de comunicación ejercen de portavoces de comunicación y delegados comerciales de los laboratorios con los que mantienen conflictos de interés (han trabajado, trabajan y saben que trabajarán para los fabricantes de vacunas). Ellos mismos lo reconocen y en el libro Vacunas, las justas ofrezco sus nombres y documentación.
También aporta Gérvas otros argumentos interesantes:
Los llamados ‘antivacunas’ son un grupo mínimo, el problema de las vacunas es otro y triple 1/ las necesarias son muchas de baja calidad (como la misma de la difteria), 2/ las necesarias no llegan a los que más las precisan (pobres y marginados, como chavolistas-favelistas, gitanos y otros) y 3/ se mezclan las vacunas necesarias con las innecesarias, en paquete, para fomentar el negocio. Por supuesto, a quien quiera analizar las vacunas con métodos científicos se le declara anatema y antivacunas. El debate científico se elude y se substituye por la irracionalidad rampante”.
Vacuna Infanrix HexaAyer pude comprobar cómo se usa la ciencia a conveniencia, quizá porque la mayor parte de la investigación la desarrollan los laboratorios y sólo ofrecen la información sobre sus productos que no les perjudique.
Un ejemplo sntomático de lo que critico que ocurre con las vacunas modernas. Gracias a científicos independientes sabemos sobre Prevenar que no hay datos sobre su eficacia; que los daños que puede provocar no se conocen bien y que se vacuna por sistema de una enfermedad cuya incidencia no se conoce.
Si embargo, hace poco que el Gobierno ha incluido esta vacuna en los calendarios de vacunaciones y así lo ha celebrado uno de los principales lobbies en el ámbito de las vacunas, el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría.
Mientras, PLOS Medicine, una de las revistas científicas de mayor impacto (e independiente de industrias) y el European Center for Disease Prevention and Control actúan con racionalidad y dedican un número extraordinario al verdadero problema, a la “duda vacunal” (vaccine hesitancy). Esto no suele comentarse en los medios ni por los expertos “industrializados”.
También ayer debatí en la Cadena SER, en el espacio La ventana, con Carlos González, pediatra que ha escrito el libro En defensa de las vacunas. Os recomiendo leer la parte que dedica a la vacuna de la difteria pues está explicada de manera muy amena y argumenta con vehemencia y convicción la necesidad de la inmunización. Cuenta además cómo nació y cómo se produce este fármaco. Entiendo que el producto es bastante seguro.

En el otro extremo está Xavier Uriarte, médico especialista en salud pública y presidente de la Liga por la Libertad de Vacunación, una organziación muy crítica con las vacunaciones tal y como están concebidas hoy. Uriarte sitúa en el grupo de las vacunas que presentan “grandes y frecuentes efectos adversos” algunas de las que Gérvas destaca como recomendables y entre ellas la de la difteria.
Mi experiencia personal (y no es un dato “científico” sino propio de la experiencia que he conseguido durante años de investigación de los daños por medicamentos y fruto de crear el Bufete Almodóvar y Jara en el que defendemos a personas con ese problema) es que parte de los casos más graves que he conocido en los últimos años se produjeron teniendo como protagnista a una vacuna combinada que incluía la difteria. Podéis conocer los casos de los bebés Luca, Álvaro o Carlos (los primeros fallecidos). Yo no sé porqué pero es un dato.

¿Puede no ser bueno administrar tantas vacunas en un sólo lote? Pues con que los laboratorios cedieran y las fabricasen por separado podría valer. ¿Pueden ser los conservantes y adyuvantes o potenciadores de la actividad inmune del producto, hechos con mercurio y aluminio -potencialmente tóxicos (leed sobre el posible Síndrome ASIA)- que esa vacuna contiene? Con hacer el esfuerzo de retirarlos podría valer.
Creo que debemos guiarnos por la razón. Ayer mi cuenta de Twitter ardía (insultos, amenazas, ninguneos varios… os podéis imaginar). Pero el caso del niño afectado por la difteria no se trata de un partido de fútbol; tantos niños muertos por vacunas, tantos salvados por ellas. Hay que mostrar más respeto y más empatía por unos y por otros. Y hay que buscar soluciones en democracia, entre todos, porque algo está fallando y lo que hay no nos vale; se necesita corregir errores.

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