lunes, 28 de septiembre de 2015

España: objetivo del Club Bilderberg




ABDICACIONES EN CASCADA

Hay un motivo muy fuerte, muy importante, esencial que motiva esta abdicación, y es que el mundo se está transformando.
Se está produciendo un cambio muy potente, del que se habla en el libro "Perdidos", y Bilderberg tiene una férrea voluntad de provocarlo, dirigirlo y liderarlo.


Las estructuras de poder están cambiando. Está cambiando la dinámica y la forma de trabajar, que fue otro de los temas que Bilderberg 2014 llevó a su agenda de debate.

Para este cambio, España necesita un rey joven, fuerte, guapo, al que le acompañe una reina igualmente joven y guapa que sean embajadores de la marca España, su actual protectorado o provincia romana. En esa marca España hay muchos poderes económicos implicados, muchos negocios a lo largo y ancho del mundo. Muchas crisis, deudas y guerras. Mucho dinero y poder. Este cambio implica un cambio en las cúpulas. El año pasado, mientras se escribía "Perdidos" se produjeron otras abdicaciones en dos monarquías Bilderberg: la holandesa y la belga.

La reina Sofía está vinculada al Club Bilderberg desde los años noventa. En 1989 fue anfitriona en La Toja, junto al rey Juan Carlos y el presidente del Gobierno, Felipe González.

También es princesa de Grecia y de Dinamarca, el país anfitrión del último cónclave celebrado entre el 28 de mayo y el 1 de junio de 2014. Como se ha dicho, doña Sofía llevaba dos años sin asistir, una ausencia que coincidió cn la peor crisis sufrida por la Corona. La prensa española siempre ha sido muy respetuosa y protectora con la monarquía, no actúa como con la inglesa, de la que se publican todos los escándalos de sus miembros, llegando a la sorna más ácida. Aquí no.
Aquí ocurría lo contrario. Había un pacto tácito entre los periodistas, o entre los propietarios de los medios de comunicación, de proteger la imagen del rey y toda su familia y, de repente, hace dos años comienza el ataque. Hace dos años, en plena crisis económica y coincidiendo con la primera ayuda financieria solicitada por España a la Troika, se abrió la veda y la prensa empezó a hablar de la supuesta amante del rey, Corinna Larsen, y se publicaron fotos del rey con el elefante que acababa de cazar. Un elefante gris, no blanco. Tiene un accidente y todo ello provoca lo que nunca había ocurrido ni se esperaba que ocurriese, que el rey abandonase el hospital pidiendo perdón a los españoles: "Lo siento mucho. Me he equivoca y no volverá a ocurrir".
Una declaración de este tipo en un soberano que en cuarenta años jamás pidió perdón por nada es fruto de una profunda reflexión.
Don Juan Carlos se había dado perfecta cuenta de que el ataque que estaba sufriendo era el más duro de todos, más aún de que lo que se hubiera publicado acerca de su supuesta implicación en el 23-F.
Y aún más: era peligroso. Y es por ello que pide perdón, creyendo que así podría calmar los ataques contra su persona y que el pueblo lo ayudaría.

Y esta crisis de la Corona coincide con una filtración procedente de Bilderberg 2012, que señala que la reina estaba sufriendo presiones del Club para que el rey abdicara a favor de su hijo Felipe.
Estas presiones se unían a otras: el periodista Jaime Peñafiel publica el libro "El Rey no abdica".

Como sabemos, el lunes 2 de junio de 2014 cambia la programación televisiva, radiofónica y de los periódicos, y en ellos se recogen las declaraciones de políticos, expresidentes de Gobierno, periodistas y analistas de todo signo y condición...

Pero ninguno de los cientos consultads hace referencia a que solo un día antes la reina estaba en Bilderberg. Rodríguez Zapatero dijo en "Espejo Público" aquella misma mañana: "voy a ser discreto". Todo un mensaje para sus amigos fraternales. Impresionante. "Discreto" es una palabra masónica.

Y nada más. Hubo un silencio atronador acerca de Bilderberg.
Un silencio que llamaba mucho la atención, un silencio elocuente, que gritaba. 
Bilderberg imponía la ley del silencio. Muchos no lo sabían, y quienes lo sabían no lo decían.
¿Miedo, complicidad, descrédito, falta de información, ignorancia? 

El silencio es muy elocuente, el silencio habla, dice mucho. Y tanto silencio...
¿Es que no hay ningún otro periodista en España que se cuestione las reuniones de Bilderberg y lo que sucede después de ellas?


MUNDO GLOBALIZADO

Un mes y medio después de la abdicación, se publicó un libro en el que numerosos y conocidos periodistas daban sus veriones del suceso. Se titula "Yo abdico. Todas las claves". La periodista Nieves Herrero, coordinadora de la publicación, incluyó en su capítulo del libro una entrevista a Juan Luis Cebrián, quien, según aseguraban, era un miembro de la cúpula, de la camarilla íntima del rey que conocía sus intenciones de abdicar desde principios de año. Herrero le preguntó a Cebrián por el Club Bilderberg, pues mis declaraciones habían dado la vuelta al mundo, y este le respondió: "No tuvo nada que ver en la abdicación", y la reina "no hizo ver a nadie tal posibilidad durante su última estancia en el Club". 
Según los autores del libro, la soledad era la verdadera y esencial clave de la abdicación. La soledad, sí, pero la soledad en que lo habían dejado sus falsos amigos del Club Bilderberg, que ya no lo apoyaban más. Por eso, el rey se había acordado del pueblo y había buscando su apoyo con ese "perdón".
Demasiado tarde para todos, majestad.
¿Qué pasa con la prensa española? ¿Nadie es capaz de ver y hablar sobre la evidencia?

Menos mal que hay muchos periodistas valientes en España. Menos mal que no todos cierran sus ojos, tapan sus oídos y censuran su pluma. Hay mucho camino abierto, hay mucha esperanza. Para entender la abdicación no sólo hay que mirar a España, al interior, a lo local, como han hecho los periodistas en sus análisis: que si Undargarín, que si Podemos, que si la crisis de las instituciones políticas y la corrupción.

¿Es que acaso ahora resulta que los españoles no nos conocemos entre nosotros y tampoco conocemos quién es el Rey Juan Carlos de Borbón? A ver si va a resultar que estamos perdidos.

En un mundo global no podemos mirar sólo estas cuestiones domésticas, sino lo que significa españa en el planeta. Para empezar, España es un país de la Unión Europea, de la ONU, del FMI, del BCE... Es un país que está participando en las negociaciones secretas del Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones.

Y hay que analizar qué papel desempeña España en todos estos asuntos. Formamos parte de varias alianzas y cada cuestión afecta positiva o negativamente a ellas. Y es un país de la OTAN.
El Capitán General de los Ejércitos y Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas es ahora el Rey Felipe VI. Y estamos en la Tercera Guerra Mundial, como se explica en "Perdidos".
Y como meses después afirmó el Papa Francisco y luego el Rey de Jordania.

Entre todas las causas que ha motivado la abdicación, la de mayor peso es la Guerra.
Estamos en Guerra.
Lo que se analiza en este libro es España dentro del mundo del siglo XXI, su papel e implicación en el mundo global. Bilderberg hace cosas buenas y malas, porque pocas cosas en este mundo son puras, es decir, completamente positivas o completamente negativas. Lo que se cuestiona es el sistema de mundo actual, un sistema muy criticado por millones de personas en todo el planeta.
Muchos lo critican y cada uno aporta un modelo de solución. Otros no aportan solución alguna, y sólo atacan realizando las clásicas y pocas útiles lamentaciones sumerias. 
Las lamentaciones bíblicas son algo muy distinto.



Revista: AñoCero // Año XXVI Nº 10-303
Txt por: Cristina Martín Jiménez
contraunmundoviperino.blogspot.com

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